Communicating vessels

Lighting Carpets” consiste en una luminaria hecha a medida para la iluminación de un loft en Barcelona. El objeto de esta es definir el espacio con la misma contundencia que lo hacen las paredes y los suelos, pero mediante un plano virtual/intangible de luz que organiza el espacio diáfano y lo dota de múltiples matices de intensidades explorando las infinitas composiciones de luz que permite la luminaria. Como una alfombra confiere calidez, confort y orden al espacio que delimita.

 

El proyecto nace de la necesidad, a petición del cliente, de iluminar la vivienda sin luminarias. Es decir, sin utilizar objetos livianos para la articulación del espacio, alrededor de los cuales se generase la actividad. Para así mantener la singularidad característica de este loft en el que los usos puedan ser transmutables, un espacio vivo en el que no existen paredes porque los límites entre funciones tampoco existen.

Sin embargo el proyecto de iluminación debe tratar de poder aportar a cada ámbito una luz que establezca las condiciones necesarias para su uso, respondiendo a la vez a otras posibles actividades capaces de ser contenidas en la vivienda.

Es por ello que la solución debe no tan solo incorporarse al espacio de la vivienda sino que esta solución deberá ser el mismo espacio, como lo hace una puerta o una ventana. Formando parte de la misma arquitectura, estableciendo las reglas del juego dentro del espacio habitado.

Además el loft presenta el inconveniente de tener las paredes alejadas de los ámbitos de uso por lo que el modo en el que el habitante debía interaccionar con los mecanismos eléctricos también debía ser repensado. No podían utilizarse los interruptores habituales e integrar la solución en la nueva luminaria.

Todo ello pensando en un diseño eficiente energéticamente, por necesidad, porque la viabilidad del proyecto va ligada a su consumo eléctrico y al coste de la obra.

 

La luz del sol ilumina la arquitectura arrojando la luz a través de las ventanas, y virando su ángulo según la hora del día a la par que su intensidad y color. Todo ello termina por definir espacios dinámicos que se sincronizan con los bio-ritmos de su habitantes, proporcionándoles una luz modulada que contextualiza sus actividades.

El proyecto quiere aprender a utilizar la luz artificial con la misma calidad. Proporcionar una luz para cada momento del día y de la noche, en la que esta acompañe a su usuario. Definiendo así no tan solo una luz para ver sino también una luz brillante para comer, una concentrada para leer, una suave para charlar, otra intensa y uniforme para estudiar, una diáfana para jugar, una indirecta para descansar, una tenue para tomar una copa de vino…,

Una luz que no tan solo responda al uso deseado por el usuario sino que también pueda generar otros. Una luminaria que del mismo modo que una ventana construya la arquitectura pasando a formar parte de ella.

 

Arquitecto: Victor Gonzalez Martí (Tc-interiors)
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